Marketing Alimentario para PYMES de Alimentación y Bebidas.

¡Marketing con un par de melones!

Durante mi estancia en la Agencia de Marketing , Brandsummit, trabajando en un catálogo sobre melones, me he dado cuenta de las dificultades que entraña hacer marketing con un par de melones.

Personalmente para mí, un melón, es un melón (lo sé…obvio) A lo que me refiero, es que a la hora de comprar un melón, no sé distinguir entre el “melón piel de sapo” o el “melón rochet” o el “verde español”, de ahí la importancia de hacer un buen ejercicio de marketing con el producto.

Análisis de melones.

Supongamos que tenemos ante nosotros un par de melones, sin etiqueta y sin partir y tenemos que hablar de ellos, hacer un análisis y describirlos.

No sabemos absolutamente nada, ni tipo, ni procedencia…nada.

Podríamos empezar hablando del color, de sus tonalidades, de las pequeñas diferencias o matices que hay entre uno y otro. Y si tuviéramos que elegir alguno, probablemente nos dejaríamos llevar por el que nos dé mejor impresión o por el que a nuestro parecer tenga un mejor aspecto.

Marketing y etiquetas de melones.

Probablemente el análisis anterior cambiaría si los melones tuvieran una etiqueta.

La importancia del diseño de la etiqueta a la hora de dar ese toque diferente al melón, es primordial. Si antes no sabíamos nada de los melones, ahora podemos saberlo todo, basta con observar y analizar la etiqueta: los colores, los símbolos, el estilo gráfico. Todo esto que a simple vista puede pasar desapercibido habla, y dice mucho del producto que la lleva.

Todo melón sin abrir, es como un huevo Kinder… Sorpresa!

Puede ser una variedad con el interior verde, blanco, o amarillo, o tener más o menos intensidad de sabor y dulzor. Y todo esto podríamos descubrirlo con la etiqueta.

Pongo el ejemplo de un caso de la agencia: Diseño de etiqueta de melón para Amifruit

Melones

 

Son dos tipos de melones con diferencias sutiles a simple vista,  pero de su interior, hasta que no se proceda al corte, no sabremos nada. Por ello que se desarrollaran dos categorías diferentes: una etiqueta serie Oro y otra Plata.

Esto hace que a golpe de vista se puedan distinguir dos piezas de igual calidad pero con diferencias en cuanto a origen e intensidad de sabor, aroma, textura y crunch.

De igual manera que ocurre con los melones, ocurre con otros tantos productos: la calidad está por dentro, pero se tiene que ver por fuera, porque recuerda, “El primer mordisco, se da con los ojos”.

Imágenes: Brandsummit

 

Tecnóloga de alimentos especializada en marketing alimentario.


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