Marketing y Comunicación Agroalimentaria

Aceite de Orujo de Oliva: pasado, presente y futuro.

Aceite de Orujo de Oliva: pasado, presente y futuro.

Desde hace unos días hay un nuevo elemento en mi cocina: el Aceite de Orujo de Oliva.

Hablar de aceite, es hablar de Aceite de Oliva. Pero el proceso de obtención del Aceite de Oliva va más allá de la recogida de la aceituna y su molturación en la almazara.

La ley de Pareto en el Aceite de Orujo de Oliva, proporción 80/20.

Según la ley de Pareto el 80% de las consecuencias es debido al 20% de las causas.

Con el proceso de molturación de la aceituna tan sólo se consigue un 20% de Aceite de Oliva y sus variedades. Como consecuencia, el 80% restante es un subproducto, cuyo tratado y procesado hace posible que se aproveche el 100% de la aceituna.

Este subproducto es el alpeorujo, una mezcla de agua, piel, hueso y restos de aceite que, tras ser sometido a un proceso de secado, extracción y refinado, da como resultado el Aceite de Orujo de Oliva. Un aceite vegetal que por su calidad y procedencia es el segundo mejor aceite del mundo, por detrás de su predecesor, el aceite de oliva y familia.

En competiciones deportivas se suele decir que las finales hay que ganarlas, porque del segundo puesto no se suele acordar nadie. Y algo así venía ocurriendo con el Aceite de Orujo de Oliva.

Ser el segundo mejor del mundo y que no te reconozcan ni en tu propio país, era una cuestión que había que reivindicar con orgullo, el orgullo orujero.

Marca ORIVA.

Por ello todo el sector de Aceite de Orujo de Oliva se ha puesto en marcha y se ha unido bajo la marca ORIVA, que da nombre a la Interprofesional del Aceite de Orujo de Oliva y que aúna el esfuerzo de todos los actores implicados en el proceso de obtención y comercialización de Aceite de Orujo de Oliva de España.

Se comparte un mismo objetivo: darle al Aceite de Orujo de Oliva la importancia y reconocimiento que se merece en el mercado nacional, poniendo de manifiesto sus propiedades nutricionales y bondades culinarias.

Valores que marcan.

Admito que era conocedora de la existencia de este producto pero desconocía su historia, la cual me ha cautivado por:

-Su pasado: se respeta una tradición que ha pasado por varias generaciones, sabiendo adaptarse a los cambios y necesidades del sector y capeando temporales críticos.

-Su presente: las tendencias y hábitos de consumo cambian y hoy día el consumidor cada vez busca más productos autóctonos y que respeten el medio ambiente. Sin lugar a duda, la obtención del Aceite de Orujo de Oliva es un proceso 100% sostenible donde los haya. Los residuos resultantes de la extracción de aceite de orujo de oliva dan lugar a biomasa, compost y una serie de grasas y pastas utilizadas para alimentación animal y otros sectores.

-Su futuro: del mismo modo que el sector orujero respeta y valora la tradición y el medioambiente, en el futuro más próximo todo ese respeto les ha de ser devuelto y ORIVA está trabajando muy bien para ganárselo porque desde luego el sector se lo merece.

Cuando se trabaja en equipo, con pasión, admiración y respeto, todo lo que uno se proponga, lo consigue.

Mientras tanto, yo me voy en #buscadeldorado…

ORIVA

Licenciada en Ciencia y Tecnología de Alimentos. Especializada en Marketing y Comunicación Agroalimentaria.


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